En las redes sociales hay una palabra que está de moda para referirse a las relaciones amorosas tormentosas: tóxico o tóxica. Se le conoce de esta manera a las personas que llevan a otro nivel los celos o posesividad sobre su pareja. Y el mejor ejemplo reciente para explicarlo nos lo muestra un español de 59 años, quien fingió un secuestro, dijo que sufría de un tipo de cáncer terminal y hasta envió cartas «anónimas» a su novia para que no lo dejara.

El sitio web de Caracol TV reseña que el inicio de este nuevo nivel «tóxico» de relación de pareja inició con las cartas amenazantes. La novia comenzó a recibir una serie de escritos con amenazas de violencia física si seguía publicando fotos en Instagram. Debido a que en las misivas habían datos personales de su vida, el indicio era que se trataba de alguien cercano.

Entonces cayó

Todavía sin saber quien era el responsable de las cartas, a una sede de la policía española llegó este hombre de 59 años a denunciar un presunto secuestro. Se inventó toda una historia de rapto en la que añadió violencia física por parte de un sujeto que se lo había llevado a la fuerza para mantenerlo confinado. Además, en su denuncia dijo que sufría de cáncer terminal.

Las autoridades iniciaron una investigación y no hallaron indicios de secuestradores. Fueron al archivo de los hospitales y clínicas, y tampoco encontraron historia médica de cáncer. Entonces, cuando lo presionaron para que dijera la verdad confesó que en realidad había sido una mentira para que su novia no lo dejara. Incluso aceptó que él fue el autor de las cartas. De esta manera, por fingir el secuestro y por las amenazas estuvo detenido y se le inició un proceso judicial en España.

(I)

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