El príncipe Carlos, al igual que el resto de la familia real británica, fue el gran ausente en la develación de la estatua de la princesa Diana de Gales este 1 de julio en los jardines del Palacio de Kensington a propósito de conmemorarse su cumpleaños número 60.

Aunque muchos tomaron el gesto como un nuevo desprecio de su parte a la memoria de Lady Di, Carlos de Inglaterra tenía razones de peso para no estar presente en el evento que finalmente reunió una estricta y pequeña lista de invitados.

«Él lo encuentra terriblemente difícil (…) Estos momentos tienen el potencial de resurgir viejas heridas y le traen recuerdos; feliz, triste, arrepentido. Desde la muerte de Diana, ha sentido que es mejor guardar esos recuerdos para él y dejar que sus hijos lo hagan”, dijo una fuente cercana al periódico UK Times, según cita Page Six.

En los últimos años, la serie de Netflix “The Crown” ha revivido rencores por parte del público hacia la figura del príncipe de Gales, debido al abandono al que expuso a Diana y la infidelidad que sostuvo por tantos años con su ahora esposa Camila de Cornualles. La popularidad del heredero del trono ha bajado considerablemente por lo que evita aparecer en público.

(E)

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